Lo que nos enseñaron Los Simpsons

Los Simpsons 1987-1997 y la representación de tres problemáticas esenciales de la sociedad contemporánea: medios de comunicación, emprendimiento y género, es el nombre con el que bautizó Lalo Tovar su tesis doctoral, en la que como su propio nombre indica analiza a través de la famosa serie de dibujos animados Los Simpsons tres adversidades muy presentes en la sociedad actual.

Lalo Tovar Lasheras es Doctor en Comunicación, cum laude, por la Universidad de Málaga. Se licenció en la Universidad San Jorge de Zaragoza e hizo el master de Radio Nacional de España por RNE y la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente trabaja como redactor en los informativos de Radio Nacional de España, en Las Mañanas de RNE.

Inspirado por el libro The Simpsons and Philosophy: The D’oh! of Homer y su pasión por la serie con la que ha crecido, decidió estudiar la repercusión y comparación de Los Simpsons en la sociedad contemporánea. Al igual que Sófocles o Shakespeare en su época, la familia amarilla son cultura popular, la única diferencia respecto a los dos primeros es que actualmente nadie cuestiona que fueran cultura popular.

Dice Matt Gronening, creador de la serie, que es “una serie que te premia cuando le prestas atención”. A través del análisis de las nueve primeras temporadas, las cuales fueron dirigidas por el mismo productor y apoyadas por el creador, Tovar estudia la conducta de algunos habitantes de Springfield. Gracias a este trabajo demuestra la relación que existe entre los medios de comunicación actuales y los que aparecen en la serie, el emprendimiento o el salto generacional que han experimentado las mujeres con el paso de los años.

A lo largo de todas las temporadas emitidas se aprecia como la televisión es uno de los hilos conductores de la serie. Visto desde una perspectiva analítica, podemos observar que es una metacrítica al poder que ejercen los medios de comunicación sobre la sociedad. Ejemplo de esto son dos de los personajes mas televisivos de la comedia, Kent Brockman y Krusty el Payaso.

Por un lado, encontramos al famoso presentador de las noticias del Canal 6, Kent Brockman. Es la máxima representación del periodismo informativo que aparece en la serie. Sin embargo, es un periodista al que le gusta teatralizar las noticias para conseguir llegar al espectador. Este argumento se ve reflejado en el episodio en el que Bart se hace con el control del Campamento Krusty, y Kent acude al lugar para cubrir la noticia, su vestimenta es un traje de guerra acorde con la revuelta que se ha producido en el campamento.

Otro rasgo que podemos apreciar tanto en los medios de comunicación “reales” como en los del pueblo de Springfield, es el sensacionalismo. Los contenidos de los magacines de Brockman se encuentran vinculados a temas menores, marginales y principalmente sensacionalistas. El presentador de informativos es un periodista que atenta contra el principio básico del periodismo, la objetividad. A la hora de regir debates en la serie, se posiciona de parte de un lado y ofrece su opinión. Sin olvidar la manipulación de las entrevistas y los falsos testimonios recabados para dotar de mas sensacionalismo a la cadena.

Todo esto en el mundo real se entiende como una critica muy acida al periodismo sensacionalista, cada vez más presente en el panorama informativo. A través de la seducción de la audiencia, la editorializarían de noticias y la búsqueda de la buena repercusión económica, es difícil distinguir los medios de comunicación de Springfield de los reales.

Por otro lado, dentro de la televisión cabe destacar la actuación de Krusty el Payaso, presentador de un programa infantil con su propio nombre. Es un “educador infantil” drogadicto, con alta dependencia del alcohol, analfabeto declarado y adicto a la pornografía reúne todas las características para ser visto como la antítesis “personificada” de la correcta educación televisiva. En su programa emite una serie de dibujos, Rasca y Pica, cuyo argumento principal es la extrema violencia entre un ratón y un gato. Resulta irónico el modo en el que el programa ve a los menores como meros consumidores de contenido y es criticable que ningún adulto del pueblo se haya preocupado por ver que están viendo realmente sus hijos.

El fenómeno del emprendimiento que tan de moda podríamos decir que se ha puesto entre los jóvenes que acaban su carrera y no encuentran un puesto de trabajo, se ve perfectamente reflejado en Homer Simpson, el cabeza de familia. Luchador, capaz de demostrar como algo puede o no triunfar y que nunca se rinde. Homer como buen emprendedor que es, estudia el mercado y se adapta a sus necesidades, como cuando se convirtió en el Señor Quitanieves. Intenta ser el primero o el único en sus creaciones, como cuando creo por error el Flambeado de Homer. Defiende sus ideas con ahínco y aprende de sus errores, volviendo al Flambeado de Homer que Moe convirtió en el Flambeado de Moe, podemos apreciar la evolución de sus errores cuando crea por error el “cilindro modular” y lo patenta. Busca darse a conocer cada vez que emprende un nuevo proyecto, de hecho, grabó un spot para el Señor Quitanieves. Intenta abaratar los costes, y por eso normalmente monta sus talleres y oficinas en su casa. Y sobre todo y la cualidad más importante en un gran emprendedor, cree en si mismo. Sabe que, si fracasa una idea de negocio, siempre hay tiempo para montar otra. No se deja vencer. El problema, es que Homer es un patán sin estudios y para emprender no solo hace falta actitud, también hace falta conocimiento. Por eso sus proyectos no funcionan, pero si nos hacen aprender de sus errores.

El último tema que estudia Tovar en su tesis es el cambio de paradigma que sufre la mujer entre el siglo XX y el siglo XXI. Marge es la representación de muchas mujeres nacidas en la época de los años 50 o 60. Muchas son algo machistas, educadas para ser “mujeres de su casa” encargadas de las labores domesticas y el cuidado de los niños. Que a pesar de sus carencias luchan para educar a sus hijas en unos valores distintos con los que ellas fueron educadas, para que sean quienes ellas quieran, y no lo que la sociedad reclama. Pretende bajo cualquier concepto que no sigan sus propios pasos, y acaben siendo mujeres que se amedrentan ante el mundo.

En su estudio Tovar recoge tres conclusiones. La primera es que la serie ironiza sobre tres de las grandes problemáticas de la sociedad contemporánea, convirtiéndose en un espejo critico de la misma. La segunda, que Los Simpsons no es únicamente un producto de la animación de la televisión ideado para el entretenimiento y la distracción. Por último, que la comedia puede servir como herramienta pedagógica aplicable en las aulas de secundaria, grado medio y formación superior, siendo un ejemplo didáctico para los alumnos.

Dice David Mirkin, que si Los Simpsons no hubieran existido el planeta habría sido destruido por un holocausto hace mucho tiempo. Este es el show que nos ha mantenido vivos y riendo en vez de matando.

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