Sólo somos tiempo, ¿y si no hay tiempo, que nos queda? Creo que malgastamos nuestro tiempo persiguiendo la felicidad, sin pararnos a disfrutar cada momento que vivimos. Sentir los momentos no significa ser feliz siempre, al contrario, significa parar y sentir las emociones que experimentamos. Tener miedo, llorar, odiar. Debemos permitirnos sentir los malos momentos, para así poder disfrutar al máximo de los buenos. Necesitamos sentir el dolor, para poder apreciar cuando no duele. De hecho, ¿si no conociéramos todo lo malo que nos rodea, como sabríamos que existe lo bueno? Al final la vida es cíclica, la paz siempre vuelve y cuando nos acompaña durante mucho tiempo, rogamos para que se vaya.

