La vida de las mascotas es más corta de lo que a los dueños les gustaría. En ocasiones, una vez fallecen, la única opción es incinerarlos. Gracias a Elisia, iniciativa que ha llevado a cabo un joven cartagenero, los animales pueden ser enterrados. Así sus familias seguirán teniéndolos presentes. «La idea es construir un parque, un jardín, todo natural, con ambiente natural. Y esperamos llegar a cumplir con los 20.000 metros cuadrados que hay proyectados para 15.000 fosas».
Es el primer cementerio de mascotas de la región, en el que existen dos tipos de servicios. Uno más económico donde ya hay un árbol previamente plantado y alrededor se cavan seis fosas. Otro más personalizado, donde «el cliente puede elegir el árbol que quiere plantar para su mascota, y ese es individual«.
Ya hay enterradas 19 mascotas. Uno de los requisitos para poder usar los servicios es que el animal no padezca ninguna enfermedad infectocontagiosa en el momento de su muerte. Los usuarios del cementerio vienen desde todos los puntos de la región. Para muchos es un alivio poder contar con este servicio. Estos son algunos de los testimonios de los primeros usuarios, «después de lo mal que se pasa, la verdad es que viene muy bien» y «yo la verdad muy contento y muy feliz de ver dónde está«.
Es un proceso lento. Actualmente está abierto el parque y el jardín. Para el año que viene está prevista la construcción de nichos de ladrillo y cemento. Elisia brinda la oportunidad a los dueños de poder visitar a sus mascotas en su descanso eterno.

