Relación entre el Mercado de Consumo y de Entretenimiento

En el ensayo se tratará la relación existente entre El Análisis Psicológico de la Comunicación en la Cultura del Espectáculo, y La Comunicación Corporativa con Proyección Social. , mostrando una comparación de ambos.

 

Dentro de El Análisis Psicológico de la Comunicación en la Cultura del Espectáculo, podemos ver como la comunicación se ve favorecida por tres factores: los estímulos comunicativos; la predisposición psicológica, donde actúan el Pathos (recursos emocionales) y el Ethos (fuentes de prestigio) de Aristóteles; y los procesos medidores de carácter psicológico y sociolingüístico. Actualmente los programas tienen características psicológicas y psicosociales, siendo las audiencias clasificadas desde una perspectiva psicológica, en la que las televisiones buscan llegar a las mayorías. Es mediante el público, como los medios de comunicación obtienen los fines que persiguen; siendo su principal fin “enganchar” a las audiencias.

Actualmente, en la esfera social, existen dos tipos de programas: aquellos que se preocupan por el aprendizaje del público (documentales, programas en los que se demuestran los conocimientos de los participantes, etc.), y los que tienen un fin meramente distractivo (futbol, Gran Hermano, Reality Shows).

Para el estudio realizado, nos centraremos en el modelo de Gran Hermano, un programa con fines distractivos, que engancha a la audiencia con técnicas de sugestión, basándose únicamente en los contextos dramáticos o emotivos. Es en el terreno del razonamiento lógico, donde más efectiva resulta la persuasión, llegándose a acercar a la sugestión. Estudiando los tres pilares de la persuasión de Aristóteles, encontramos que el ethos se corresponde con el emisor, el pathos con el receptor y el logos con el mensaje.

Las nuevas teorías, llegan a diferenciar entre el procesamiento central y el periférico, donde el procesamiento central queda limitado para dar paso al procesamiento periférico, el cual se centra en la imagen, en el ethos. Hemos llegado a un punto, en el que lo importante en los medios de comunicación son los presentadores, y no los contenidos. Nunca antes en la historia de la comunicación habíamos estados tan desarrollados, ni habíamos poseído tanta información, y aun así vivimos en una esfera de completa desinformación.

Siguiendo con Gran Hermano, podemos observar que, sin haberlo planeado ha conseguido lucrarse, de manera muy positiva para la cadena, pues cuenta con grandes “cuotas de pantalla” y una imagen pública mundialmente reconocida.

Basándonos en la fundamentación psicosocial, observamos que la pornografía en televisión está a la orden del día, pero no con desnudos del cuerpo, sino con “desnudos del alma”. Los participantes muestran la presentación que ellos hacen de sí mismos. Y además, el programa selecciona lo que la audiencia debe ver.

Ha quedado demostrado, que el público es el medio, a través del cual, los medios llegan a su propio fin. Pues a causa de la “presión de grupo”, los medios consiguen persuadir a más gente. Gracias a las redes sociales, y no neuronales como se había estudiado antes, los medios han aumentado su “cuota de pantalla”. Perdiéndose la comunicación pura, que da paso a la comunicación distractiva, cuyo fin es enganchar al público y aumentar las audiencias. Así bien, Gran Hermano, tiene todo milimetrado y calculado, eligiendo la cadena al ganador casi desde el principio del programa. En base a esto, narra los acontecimientos que quiere, para que el programa se desarrolle como le interesa a la cadena, y conseguir que la audiencia se posicione. De este modo, los aspectos positivos del programa quedan asociados a la cadena, mientras que los negativos (elegir quien es expulsado) son asociados a la audiencia. Todo esto se engloba en un clima de fines marketinianos, que busca atraer audiencias y que la cadena consiga notoriedad.

La Comunicación Corporativa con Proyección Social, nos muestra el signo social o prosocial de la comunicación corporativa actual como un factor ineludible para la adaptación y supervivencia de las empresas. Así bien, la supervivencia de las empresas se ve condicionada a la adaptación al entorno; y la adaptación del hombre, depende de la comunicación con dicho entorno. Es por esto, que la nueva comunicación corporativa, adquiere el papel de reestructurar el orden en un sistema capitalista inmovilista.

Se desconoce el alcance que puede llegar a tener la nueva comunicación corporativa. Pero bien se sabe, que esta realiza la función, ya extinta de persuadir e informar. Basando sus argumentos en la psicología social, lo cual la convierte en un fenómeno universal.

En el pasado, las empresas convivían en una sociedad en la que reinada la idea de Laissez faire, laissez passer, la nueva comunicación corporativa nació como una respuesta a este ambiente, junto con la necesidad de las empresas de estar informadas. Fue por esto que las empresas comenzaron a adaptarse a un nuevo entorno, con el fin de encontrar su propia supervivencia y mantener una opinión pública positiva, factor de suma importancia para las empresas.

La nueva comunicación corporativa, considerando el prestigio y la imagen de una marca algo importante, siempre desde el punto de vista del marketing. Es gracias al marketing y a la publicidad, como las empresas consiguen lucrarse. Promoviendo la nueva comunicación corporativa, anteponerse al marketing y a la publicidad. Con el fin de tener alma social y cuerpo económico, y no a la inversa, como era el caso de la comunicación corporativa tradicional.

El campo de la psicología social estudia cómo afectan las empresas y los problemas, de las mismas, a la sociedad. Influyendo los problemas de las empresas en la reputación social que las propias empresas tendrán. Además, el uso de la comunicación masiva, acuña al término “posicionamiento por valores”. Por estas razones, existen empresas que pretenden asociarse a causas sociales, anunciándolo a “bombo y platillo”, con el fin de conseguir notoriedad y una buena imagen pública, sin apenas prestar ayuda a dichas causas. Por el contrario, empresas que generan muchos ingresos, ayudan a muchas causas, sin que apenas se les reconozca la ayuda, pues no anuncian sus actos como las primeras.

La comunicación persuasiva que las empresas desarrollan, se basa en el receptor. Siendo la elección del contenido (racional o emocional) una decisión del público, y no de las empresas.

Podemos observar que en realidad el marketing social que se realiza es un acto nocivo, y no algo positivo como pretenden vender.

Además, las empresas venden que para ser solidarios debemos consumir sus productos, y de los beneficios obtenidos, ellos donaran parte a las causas sociales. El concepto actual de solidaridad social que desprenden las empresas, resulta una utopía de la eficacia de consumo. Es por eso que la nueva comunicación corporativa propone regular menos la actuación económica, y más la actuación social.

 

Como conclusión, podemos afirmar que dentro del mercado de consumo y del espectáculo, la idea de mantener intacta la imagen pública y la reputación social de las empresas, se encuentra presente en ambos mercados. Como consecuencia, se ha visto disminuida la calidad de los productos, con el único fin de aumentar el número de consumidores, y obtener así un mayor beneficio. Esto ha reducido los valores que las empresas poseían, con el único fin de distraer y persuadir al público, haciéndoles ver otra realidad social. Es por esto, que las empresas de ambos mercados, deberían dedicar más tiempo a la actuación social, y menos a la económica.

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