La ciencia dice que a partir de los 25 años nuestra vida social comienza a disminuir, perdemos amigos, nos es más difícil conservar un circulo amplio de relaciones sociales. Me sorprende que aguantemos hasta los 25. Estamos acostumbrados a usar a las personas como si fueran un objeto, que cuando ya no nos sirve, nos deshacemos de él. En materia de egoísmo, el ser humano va sobrado, que os voy a contar. Lo curioso, es que nos sale natural desechar a la gente cuando decidimos que no nos sirven, pero no solemos llevar nada bien que nos lo hagan a nosotros. De hecho, cada vez que alguien se olvida de nosotros, lo consideramos como una traición. Quizá, deberíamos probar a dejar de pensar en nosotros, y pensar un poco en los demás. Pararnos a pensar en el daño que podemos estar haciendo. Pero que va, jamás lo haremos, o ¿si?

